MUJERES DE CIENCIA, MUJERES DE FE

MUJERES DE CIENCIA, MUJERES DE FE

En los últimos años, dos monjas de clausura han dejado boquiabierto al mundo con sus descubrimientos científicos. ¿Las descubrimos?

Conocida mundialmente como “la monja de los quesos”, Noella Marcellino es una benedictina estadounidense de 63 años, rebosante de vitalidad y energía. En 1987 aprovechó la oportunidad que le dio su Arzobispo para embarcarse en una “peregrinación educativa” que le permitió doctorarse en microbiología por la Universidad de Connecticut. Más tarde consiguió una beca Fullbright, patrocinada por el gobierno de Francia. La religiosa centró sus estudios sobre la prodigiosa la acción de los hongos vivos de ciertos quesos franceses, los cuales consiguen un proceso de maduración que les dota de un sabor y textura únicos. Gracias a ella se han desarrollado nuevas especialidades de quesos artesanos de gran calidad, lo que le ha valido un importante galardón del gobierno galo.

Mucho más joven y también increíblemente brillante es la polaca de 27 años Katherina Pajchel, hermana dominica e investigadora a tiempo completo en el CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear), donde ha participado en el reciente descubrimiento del Bosón de Highs, también llamado “la partícula de Dios”. La investigadora se emociona ante esa maravilla que aúna la física cuántica con la teoría de la gravedad universal: “Es como tener un maravilloso puzzle delante y ver claramente la pieza que falta”. Para Pajchel, ciencia y religión no tienen que ser conceptos contradictorios, sino dos esferas que deben esforzarse en converger.

Nosotras, desde aquí, queremos manifestar nuestro agradecimiento y admiración por estas dos mujeres que le han robado parte de su tiempo a Dios para entregárselo a la Ciencia, por el bien de toda la Humanidad.

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