EVITA EL MAL ALIENTO DURANTE EL DÍA

EVITA EL MAL ALIENTO DURANTE EL DÍA

Una de cada cuatro personas padece halitosis. Pero tranquila, basta seguir estos consejos para librarse de ella y evitar momentos bochornosos.

A nadie le gusta que le huela el aliento, pero a veces es inevitable enfrentarse a este problema. Para combatirlo, es imprescindible seguir una higiene oral impecable, porque de lo contrario se acumularán las bacterias, que darán lugar a gases malolientes. Pero hay otras muchas formas de evitarlo: sigue leyendo para gozar de la tranquilidad de tener un aliento fresco.

Perfecciona tus hábitos dentales

La principal causa del mal aliento son las bacterias que se acumulan en (y entre) los dientes, la lengua y las encías, así que eso es lo primero que hay que solucionar. Cepíllate los dientes y las encías justo antes de irte a dormir por la noche y en cuanto te levantes por la mañana como recomiendan los dentistas. ¿Crees que es complicado? No, si usas el nuevo Oral-B Genius 9000, con su revolucionario sistema inteligente que combina:

  • Sensor de presión que te avisa visualmente cuando ejerces demasiada presión, reduciendo automáticamente la velocidad del cabezal, disminuyendo las pulsaciones. De esta manera los dientes y encías estarán protegidos.
  • La revolucionaria tecnología de la detección de posición. Al conectar tu Smartphone y la aplicación Oral-B, gracias a la tecnología de reconocimiento facial, os guiará zona por zona durante todo el cepillado. ¡No se os escapará nada!
  • Temporizador, gracias al cual sabréis cuando terminar de cepillarse los dientes.

En resumen, GENIUS es tan revolucionario que cada vez que te cepilles los dientes, será ¡cómo si tu dentista estuviera allí! 

Y para proteger tus dientes, prueba Oral-B Pro-Expert Protección Profesional con fluoruro de estaño y cristales limpiadores activos. Su textura única previene el sarro, la caries y la placa dental, evitando la erosión del esmalte y dejando tus dientes más blancos y un aliento increíblemente fresco.

¡Busca un aliado contra el ajo!

Todos sabemos que el ajo puede provocar mal aliento, pero también que es delicioso. En lugar de optar solo por condimentos suaves, masca una manzana o un poco de lechuga inmediatamente después. En un estudio estadounidense, una serie de personas masticaron dientes de ajo durante 25 segundos y, justo después, una manzana, lechuga u hojas de menta. Se observó que la manzana y la lechuga crudas reducían a la mitad la concentración de las sustancias químicas responsables del olor a ajo. Al parecer, estos alimentos combaten el olor a ajo de dos formas: en primer lugar, las enzimas contribuyen a eliminar los olores; y después, los compuestos fenólicos destruyen las sustancias químicas responsables del mal aliento. Así que ya no hay por qué renunciar al beso de las buenas noches después de una cena romántica, ¡basta pedir una ensalada!

Evita la sequedad bucal

La saliva es un antiséptico natural que descompone las partículas de la comida e impide que crezcan bacterias en la boca. En consecuencia, la deshidratación es otra gran culpable del mal aliento. Para producir suficiente saliva, tienes que mantener la hidratación durante el día, así que bebe agua e infusiones y evita el alcohol. Otra posible causa de la sequedad es el hecho de respirar por la boca en lugar de por la nariz. También conviene saber que hay medicinas que limitan la producción de saliva, como los nitratos que se utilizan en los tratamientos contra la angina y en ciertos tranquilizantes. También puedes intentar masticar chicle sin azúcar para evitar la sequedad de la boca. En un estudio realizado en Estados Unidos se ha observado que masticar chicle con sabor a canela sin azúcar durante 20 minutos reduce la cantidad de bacterias responsables del mal aliento, gracias a sus agentes naturales antibacterianos. Por último, otra forma de favorecer la producción de saliva de manera natural es masticar verduras crudas como la zanahoria o los tallos de apio, que además ayudan a eliminar la placa que se acumula.

Todos los consejos 

Lleva una vida sana

Una de las causas del mal aliento es el tabaco, que además mancha los dientes, irrita las encías e impide saborear bien los alimentos, así que es fundamental dejar de fumar. También el consumo excesivo de alcohol empeora el aliento. Según investigadores de la Universidad de Tel Aviv, el mal aliento puede estar relacionado con el sobrepeso: cuanto más se pesa, más probable es tener mal aliento. No está claro cuál es el motivo, pero es posible que se deba a que estas personas siguen una dieta que favorece la sequedad bucal (con mucha comida salada, por ejemplo). Pero del mismo modo que el exceso de peso es negativo, tampoco es bueno intentar adelgazar con regímenes muy estrictos, ayunos o dietas muy bajas en carbohidratos. Las dietas extremas hacen que el cuerpo descomponga la grasa, con lo que se crean sustancias químicas llamadas cetonas que se sienten en el aliento. La clave está en mantener un peso saludable siguiendo una dieta equilibrada.

¡Mima al intestino con el yogur!

Es posible que el mal aliento guarde relación con el estado de salud del intestino, porque el desequilibrio entre las bacterias buenas y malas puede ser el responsable del mal olor. Un estudio japonés ha revelado que comer yogur tradicional (un alimento que contiene probióticos) reduce las bacterias dañinas causantes del mal aliento. Los niveles de estos sulfuros volátiles desagradables disminuyeron después de seis semanas en el 80% de los voluntarios que comieron yogur. Además, su salud bucal mejoró y los niveles de placa se redujeron de forma considerable. ¡Impresionante!

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