12 EMOCIONES CUANDO SE VAN A LA UNIVERSIDAD

12 EMOCIONES CUANDO SE VAN A LA UNIVERSIDAD

Es normal que te embarguen diferentes sentimientos cuando tu hijo se marcha, los superarás. En Victoria50 tenemos una lista de los más habituales.

De la alegría del orgullo a la tristeza por la ausencia, pasando por una gran dosis de miedo. Cuando tu hijo se va a la universidad vives una montaña rusa de emociones. Estas son algunas de ellas:

1. Preocupación por si come bien

Tienes miedo de que, lejos de la influencia materna, su dieta consista en pizza, cereales, vodka y patatas fritas. Y también tienes la certeza absoluta de que, seis semanas después del principio del curso, volverá a casa con amigdalitis para que le cuides, dándote la oportunidad de darle una lección sobre la necesidad de comer fruta y verdura.

2. Miedo por si bebe demasiado

Te invade la duda de si se irá de fiesta todas las noches. Y no ayuda demasiado que te enteres de que ha encontrado un ‘buen trabajo’ de camarero en una discoteca cerca del campus.

3. Deseo de volver a tener 18 años

Celos por todas las aventuras y la experiencia que está a punto de vivir. ¡Cómo te gustaría volver a vivir esos años, pero con la experiencia que tienes ahora! En fin...

4. Temor por si no le dedica tiempo e interés a sus estudios

Ese ligero miedo constante de que toda la buena educación que le has dado se eche a perder si falta a la mitad de las clases y decide que puede limitarse a estudiar sólo a última hora.

5. Recelo ante la idea de que abandone la universidad

Terror ante la idea de que conozca al amor de su vida, que los dos dejen los estudios y anuncien que van a irse de viaje por Tailandia para ‘encontrarse a sí mismos’.

6. Tristeza típica del síndrome del nido vacío

Una tristeza inmensa parecida al momento del luto por la terminación de la primera fase de la maternidad y porque a partir de ahora sólo tendrás que educar ocasionalmente.

7. Emoción ante la idea de todo el tiempo libre que vas a tener

También vivirás una atolondrada sensación de libertad. Ahora que ya no estás pendiente permanentemente de las necesidades de tu hijo, puedes empezar a planificar esa vida social con la que llevas años soñando.

8. Incertidumbre por no saber cómo llevará tu familia a la marcha de tu hijo

Te asusta que tu media naranja y tú ya no tengáis nada de qué hablar ahora que se ha ido el principal motivo de conversación. Y, si tiene hermanos, conciencia de que tardarán en acostumbrarse al hueco que queda en la familia.

9. Intranquilidad por cómo afrontará las exigencias de la universidad

Miedo de que tu hijo no afronte bien las exigencias de la vida universitaria y sufra el sentido de aislamiento que a veces puede provocar. Y terror ante la idea de que te eche de menos lo suficiente para dejarlo todo y volver a casa.

10. Ansiedad por querer controlar a tu hijo a distancia

El impulso irresistible de dirigir todos los aspectos de su nueva vida de estudiante, desde ayudarle a escoger las asociaciones en las que participar hasta administrar su economía o preguntarle constantemente si ya ha hecho algún amigo.

11. Pánico de que tu hijo contraiga deudas

Temes que pueda perder el control de sus deudas estudiantiles y acabe echando una llorosa solicitud al banco de papá y mamá.

12. Enorme orgullo por su éxito

Una sensación de orgullo rebosante porque tu querido hijo está dando el primer gran paso para dejar su huella en el mundo.

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